MOTOLARRE 2005

Salimos a las 10:00 h rumbo a Legutiano, hicimos un viaje muy cómodo, manteniendo una media de 120-130km/h, realizamos un par de paradas cada 170 KM para llenar el pequeño estomago de la sporster de Sebas, aunque tiene la ventaja de que el apetito de la moto también es pequeño que sino……

A la 1:00 estábamos ya en Legutiano, llamamos a Txemy para que nos explicara un poco hacia donde teníamos que ir, nos metimos por 3 kilómetros de pista y camino hasta llegar a donde ellos estaban. Es gracioso cruzarse con motos por un camino que no andan ni las vacas. Bonito paisaje si señor.

Nada más llegar ya nos recibieron Gonzalo y Txemy, luego nos explicaron un poco donde estaba todo. Esta fiesta es la bomba, allí todo es de todos y nadie gobierna ni manda sobre nadie. Todos los que estamos la disfrutamos, pero y si hay que hacer algo lo hacemos entre todos..

Nos hicieron entrega de una elegante taza que no dudamos en ir a llenarla. Nos situamos en alrededor de la hoguera y empezamos a charlar y a conocer gente. Se acercaba el momento de comer, así que sirviéndonos de un somier como parrilla, comienzan los preparativos, chorizo, panceta, morcilla, etc. (me estoy banbando mientras lo escribo), montamos la mesa con unos caballetes y varios tableros y a jalar, por cierto también tenían preparada una ensaladilla rusa que estaba buena de cojones.

Que no falte de nada, postre, café patxaran (os prometo que esta vez no abuse de él, ahora las cervezas……..) a medida que pasaba la tarde conocíamos a más gente, con sus monturas a cada cual más interesante. Como la URAL con sidecar de Andy, la chopper de Tino, la virago de Adolfo, la Bmw de León, etc.

Llegó la noche y a pesar de haber comido y bebido casi toda la tarde, llegó el momento de la cena, pollo asado, ensaladilla rusa, ensalada, etc, fue llegando el momento de tomar las primeras copas (jejejeje). Después concierto cañero y todo en esta línea.

Lo cojonudo de todo esto es que la fiesta no se acaba y la música os puedo asegurar que tampoco……..

Por la mañana con mucha pereza recogemos todo y tras un rato de charla con los mas madrugadores y los más fiesteros nos despedimos y emprendemos el viaje de regreso, que fue mu chungo porque desde Vitoria hasta Benavente el aire ha hecho con nosotros lo que le dio la gana, pobres cervicales.

Ha merecido la pena el subir hasta allí, saludar algunos que ya conociamos y a otros que conocimos, el sitio cojonudo, la fiesta también, y ha sido una putada no poder estar más días allí disfrutando como lo hicimos y aislados de todo el mundo exterior.

AGRADECIMIENTOS A GONZALO Y TXEMY POR HABER CONTADO CON LOS MIEMBROS DE CENTINELAS BIKERS PARA ESTA FIESTA.

Nos vemos en la carretera,

ROBERTO CENTINELAS BIKERS